¿Tienes un perro hiper activo? Yo sí.
Mi pequeño Sherlock (pequeño de tamaño porque ya tiene mas de tres años) no para. Ladra a todas horas por cualquier cosa. Incluso ladra a cualquier animal o dibujo animado de animal que salga por la tele. Es adorable y nada agresivo, solo quiere jugar. Pero quiere jugar a todas horas.
Todo el mundo dice que el motivo es porque este tipo de perro, es una mezcla de Pinscher con Bodeguero, necesita mucho ejercicio mental y físico.
Creeme cuando te digo que éste me ha salido hiperactivo, tiene una hermana que la tiene mi hija y es inquieta, pero no así.
He probado toda clase de técnicas. Le he escondido chuches por toda la casa, he probado juguetes para que tengan que buscar en los compartimentos. Este juguete, le fue mi bien a la labrador de otra de mis hijas, cuando era pequeña y destrozaba toda la casa. Nos hemos metido unas palizas a caminar que arde el hacha, mientras le tiraba juguetes para que los fuera a buscar y me los trajera (cosa que hace sin problemas). Te prometo que la que llega a casa agotada soy yo, él está tan fresco.
Al llegar a casa continúa la fiesta, agota a los gatos y al pobre Byron que está bastante viejito.
He consultado a varios especialistas en comportamiento canino. La respuesta siempre la misma: son muy nerviosos, necesita mucho ejercicio, etc. Así, hasta que hace poco, por azar, encontré un turista extranjero que me preguntaba por un lugar para visitar. Me acompañaba Sherlock que no paraba de saltarle alrededor. Para él, una persona son dos manos para hacer caricias. Resultó que era especialista en comportamiento canino y me hizo una pregunta que ningún otro me había hecho antes: ¿le tienes desde muy pequeño?. Le respondí que sí, que tenía unos pocos días, ni siquiera había abierto los ojos. Habían perdido a la madre y hubo que salvarlos como podíamos, a biberon y durmiendo conmigo para conservar el calorcito.
Entonces me habló de estos collares con feromonas maternas. Me explicó que, probablemente le habían faltado de pequeño y, aunque me había sustituido a mi por su mama, no había podido desarrollar la calma en momentos de estrés.
Aunque me pareció una explicación bastante lógica, era bastante exceptica sobre que un collar pudiera liberar feromonas maternas, pero, si lo hacen los de las pulgas y garrapatas ¿por qué no? Tampoco tenía nada que perder.
Llegó por la tarde y se lo puse inmediatamente. Desde el primer momento, me pareció que se calmaba. Pero, para ser sincera, me pareció sugestión mía. Pero no ha sido así. Tras varios días de uso, la diferencia es notable. Es otro perro.
Cuando sale no tira, ni va medio loco de un lado al otro. En casa ya no está todo el tiempo ladrando tontamente. Aunque se excita cuando ve animales en la tele tampoco arma el barullo que armaba. Incluso se hace alguna siesta.
¡Es increíble!
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