Hola.
Somos La Manada.
Y sí: hablamos en plural, porque esta web no la escribe una sola persona. La escribimos cuatro pares de patas, algunos bigotes, y una forma de amar que se aprende en casa… no en internet.
Aquí vivimos con humanos, pero lo importante lo decidimos nosotros. 😉
Nos presentamos:
Soy Sherlock: el que vigila, el que avisa, el que insiste, el que está atento a todo.
Si hay un ruido sospechoso, yo lo sé antes que nadie.
Si hay una bolsa con galletas, también.
Dicen que soy un poco jefe.
Yo digo que soy responsable.
Hola. Me llamo Isis.
Yo llegué después, pero llegué para quedarme.
Y lo digo claro: me han adoptado… pero yo también he adoptado a esta familia.
Si algo he aprendido desde que estoy aquí es esto:
cuando te rescatan, rescatas tú también.
Yo soy Zeus.
No necesito presentaciones largas.
Aquí hay normas, orden y horarios.
Los humanos creen que mandan, pero eso es porque no entienden cómo funcionan los gatos.
Soy Ingrid.
Yo observo más de lo que hablo… pero lo veo todo.
Dicen que tengo mirada de misterio.
Yo creo que simplemente tengo la calma de quien sabe que la vida pasa… y que lo único importante es a quién miras al final del día.
¿Y quién fue Byron?
Byron fue el primero.
El fundador. El maestro. El compañero.
No fue el primero de la Manada, que viene de lejos y otros miembros le precedieron, pero si fue el que abrió esta web cuando todavía era solo una idea: un lugar donde contar lo que pasa de verdad cuando convives con animales, sin adornos y sin tonterías.
Byron no era “un perro”.
Byron era… una forma de estar.
Un perro con nobleza.
Un corazón grande en cuerpo de animal.
Una mirada que entendía lo esencial sin necesidad de palabras.
Y una manera de amar que te deja marcado para siempre.
Hace un tiempo Byron se fue, como se van los seres que son demasiado luz para quedarse mucho rato en este mundo.
Pero dejó algo importante:
🐾 dejó escuela.
🐾 dejó huella.
🐾 dejó una forma de mirar.
Y eso no se muere.
¿Por qué seguimos escribiendo?
Porque Byron empezó esta web con una misión sencilla:
👉 ayudar a otros humanos a convivir mejor con perros y gatos
👉 explicar lo que funciona y lo que no
👉 contar las cosas como son
👉 y hacerlo con cariño, con humor, y sin postureo
Y porque cuando alguien se va… a veces lo único que te salva es esto:
continuar lo que amaba.
Por eso hemos decidido seguir.
Y desde entonces, la web se escribe así:
con Sherlock vigilando que todo esté bien
con Isis recordando lo que vale una segunda oportunidad
con Zeus poniendo límites (por si acaso)
y con Ingrid aportando esa calma que solo da la sabiduría felina
